lunes, 7 de septiembre de 2015

Para mi Beba



Cuánto quisiera que nunca tuvieras que sufrir. Me encantaría que jamás llorarás. Sería perfecto si la vida solo te proporcionara alegrías, mani. Pero, lamentablemente no es así.

Siempre he querido darte lecciones que te ayuden a salir airosa de los problemas, que te permitan defenderte ante cualquier adversidad. Siempre he tratado de ser un ejemplo, hasta cuando me equivoco; todo para que tu veas que uno debe levantarse y seguir, y pedir disculpas, y ser franco y decir lo que siente... Pero tú debes volar sola, mi niña.

Desde que naciste yo sentí que era mi responsabilidad cuidarte y ver que nunca te pasará nada, que nunca te lastimarán, pero tú, con cada centímetro que crecías me enseñaste que era mejor acompañarte y dejarte vivir cada experiencia a tu particular manera.

Desde que naciste creo que no hay nadie mejor, nadie más franco, nadie más tajante, nadie más humano, nadie más humilde y bueno que tú. Con cada una de tus experiencias, que vivo como mías, me demuestras que uno puede volver a quemar etapas de la mano de alguien a quien ama y que se pueden vivir sueños a través de otros, como siempre nos dice mi mamá.

Desde que naciste, sé que podría enfrentarme a quien sea por ti, que podría sacrificar cualquier cosa por ti y porque nos muestres a todos esa "sonrisa perfecta" de la que tanto te jactas y que nos ilumina a todos en casa. 

Desde que naciste sé que nunca amaré a nadie más como te amo a ti ( y a Yero), y sé también que pondría  mi pellejo mil veces para que tu nunca sufrieras.

Admiro todo de ti, mi beba: tus locuras, tu madurez, tu gracia, tu destreza, tu capacidad de dormir por horassssss, tu amabilidad, tu parecido con mi mamá, tu talento innato, tu genio para callarte cuando no tienes nada que decir, tu concentración y tu capacidad de amar.

Eres un ser increíble, mi beba. Puedes hacer casi cualquier cosa y todo te sale bien porque tienes la gracia necesaria para llegar y encantar donde quieras aunque, a veces, ese encanto haga que algun@s te envidien. Pero, a ti nada te toca, tú sabes lidiar con todo, hasta con las miradas feas respondiendo con inigualables sonrisas.

Desde que naciste sé que siempre estaré contigo y reconozco en ti el ímpetu de quienes sufren mucho cuando alguien o algo les rompe el corazón y, tras curar su heridas, se levantan y vuelven a empezar con la misma determinación y el mismo amor.

Hoy te escribo esto porque quiero recordarte lo maravillosa e inigualable que eres y lo orgullosa que estoy de ti.

Te escribo esto porque quiero recordarte que en el camino te encontrarás con amig@s que te hagan daño, gente que te quiere hacer mal, situaciones que te permitirán equivocarte, problemas que te tumbarán y hasta traiciones sin motivo, pero tú tienes todas las herramientas para renacer de esas experiencias y seguir adelante dejando atrás a los demás con sus miserias.

Hoy te escribo esto para que sepas que desde que naciste yo estoy para ti y siempre lo estaré y para que recuerdes que eres más fuerte y más increíble de lo que tú misma puedes imaginar.

Te escribo esto sin ningún motivo en particular, pero con la intención de que cada vez que te sientas un poco perdida lo releas y recuerdes quien eres tú.

Recuerda que desde que naciste sigo tus pasos y que todo lo que está escrito aquí tiene la fidelidad de quien te ha visto en cada uno de los momentos de tu vida y sabe de que madera estas hecha.

Vuela siempre alto, mi mariposita azul, como mamá te enseño. No dejes que nada arruine tu vuelo que debe ser increíble, porque para eso viniste al mundo, para ser feliz.



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